¿Por qué las redes sociales impactan tu mente?

“El Social Media se trata de sociología y psicología más que de tecnología”, Brian Solis.

Sin importar colores y formas, todas las redes sociales nacen con el objetivo de aprovechar alguna de las necesidades que tenemos como seres primitivos y enajenados por una industria cultural, que cada vez tiene más profundidad en nuestro comportamiento individual.

Cubrir esa necesidad creada por el mismo entorno digital, ha llevado a que el uso que tienen cada una de las redes sociales más importantes del mundo, sea tan complejo y perfectamente ejecutado, que casi no nos damos cuenta de para qué y por qué las usamos.

Los “usos” más elementalmente humanos

Absolutamente todos los entornos digitales nacen y sobreviven a partir de la necesidad de conectar. Internet, globalización, infraestructura y el instinto de vivir en comunidad que tenemos desde que somos humanos, nos lleva a conectarnos y ser completamente sociales.

Dentro de esa gran telaraña social, siempre hemos tenido la necesidad de vivir en manadas o grupos, y dentro de estos círculos, tenemos desde hace unos 2,5 millones de años el instinto de destacar para poder sobrevivir. Es algo completamente innato en nosotros la competencia por ser influenciador y/o seguidor en un ámbito social. Lo de tener “followers” es tan antiguo como la historia misma, y quien más los tuvo, tiene o tendrá, más “relevante” fue, es y será.

Los humanos destacamos y sobrevivimos en la historia del planeta en gran parte por estas dos razones, sin embargo vivir en manada y competir también es cosa de animales. Hubo un condimento que nos dio un lugar privilegiado en la jerarquía de administración y fue la capacidad de complejizar el lenguaje y llevarlo hasta la fantasía.

“Hasta donde sabemos, solos los sapiens pueden hablar acerca de tipos enteros de entidades que nunca han visto, ni tocado, ni olido. La ficción nos ha permitido no solo imaginar cosas, sino hacerlo colectivamente. Podemos urdir mitos comunes tales como la historia bíblica de la creación, y los mitos nacionalistas de los estados modernos. Dichos mitos confirieron a los sapiens la capacidad sin precedentes de cooperar flexiblemente en gran número. Esta es la razón por la que los sapiens dominan el mundo.” Yuval Noah Harari en De Animales a dioses.

Desde que dimos el paso de grupos básicos a comunidades complejas, la fuerza y la resistencia fueron atributos que nunca pudieron competir con la capacidad y poder que tiene el lenguaje. Y mucho más si a través de ese lenguaje se construyen mitos. La idea de que el más “influyente/influenciador” es aquel ser humano que mejor utiliza el lenguaje en tonos de inspiración, esperanza, engaño, confusión, miedo, fe y muchos sentimientos abstractos e incomprobables, es mucho más antigua de lo que creemos.

A partir de ese lenguaje de la fantasía, la historia humana creó la institución. Estados, Religiones y Marcas están basados en la figura de la mitificación, y aquí aparecen usos comunicativos más complejos que también vienen desde la historia primitiva hasta la era de redes sociales.

Los “usos” subliminalmente comerciales e institucionales

Siempre tuvimos necesidades básicas como humanos. Además de las fisiológicas; comer, desplazarse y cubrir el cuerpo según el clima, siempre hicieron parte de nuestro comportamiento. El intercambio de recursos para la conservación es tan primitivo como vivir en manada y a figura de hoy, tenemos que hablar de mercadeo y comunicación estratégica para redondear una historia muy larga y que nos daría para muchos artículos.

Esa figura técnica del mercadeo ataca necesidades primarias a través de psicología y neuromarketing. Esto a través de técnicas muy avanzadas hace que algo tan primitivo como comer pollo tenga hoy un montón de marcas, iconos y elementos de valor ficticio como un logotipo con el Coronel Sanders y un ID que en este caso es KFC.

También son estas técnicas las que hacen una tela con amarres y acabados para usar en zonas frías tenga un valor ficticio de una marca como Zara. Y así pasa con todas las industrias y hay millones de ejemplos de cómo el mito y lo ficticio se aplican a cuestiones básicas del comportamiento humano.

En otros casos, el mito no busca cubrir necesidades sino crearlas. Respetando todo dogma, la religión por ejemplo reforzó a partir de la ficción el sentimiento de miedo, algo que también replican los medios de comunicación con lenguajes parecidos. El estado por ejemplo creó a partir de la ficción leyes para inducir necesidades y otros comportamientos. Y así sucede en muchos otros ámbitos.

En la actualidad, la conjunción entre necesidades humanas, situaciones inducidas, comercio, plataformas sociales y comunicación estratégica, llevan la capacidad de usar el lenguaje para construir fantasía a niveles inimaginables.

Ahora tenemos una primera conclusión: Las redes sociales activan nuestros instintos más profundos y funcionan a partir de las características más primitivas que tenemos: Vivir en comunidad, competir para sobrevivir, el lenguaje como mito y las necesidades que tenemos, sean básicas o inducidas.

Más allá de que los círculos humanos de ahora son mucho más complejos que aquellos primitivos, seguimos luchando por destacar. La diferencia radica en que en la actualidad la economía, la política y la tecnología segmentan los ámbitos y hacen que cada individuo busque y tenga un canal propicio para competir con su mejor habilidad, y que ese atributo pueda ser ventaja competitiva, siempre usando la capacidad de mitificar con el lenguaje.

Es decir, cada individuo tiene información cultural, social, de dogma, económica y política, que cambia algunas reglas de comportamiento y mensaje. Pero independientemente del objetivo y el uso de los diferentes canales, destaca quien mejor use el lenguaje para construir mitos. Ese es el influenciador.

Canales, creadores, objetivos y sus diferentes “usos”

A diferencia del humano primitivo, nosotros tenemos hoy la posibilidad, aunque claramente inducida, de “escoger” un canal para demostrar nuestra mejor cara y competir por ser “influenciador”. Esos canales están desarrollados técnica y conceptualmente para diferentes públicos y grupos. Eso sí, las armas que tenemos para competir son básicamente las mismas que tenía el ser primitivo y que son muy cercanas a las del mundo animal.

Competimos con algún arte o alguna capacidad sensible-creativa, competimos con sexualidad y belleza, competimos con conocimiento, lógica y razón, competimos con adaptabilidad y sociabilidad, competimos con recursos y por algunos otros atributos creados por la economía.

Los creadores de cada uno de estos canales tiene muy claro lo anterior. De hecho Facebook (la más importante de todas las redes sociales) nace por el instinto de ser persona social y relacionarse interpersonalmente. Y así cada una responde a un objetivo claro.

Todas las redes sociales están creadas y funcionan en humanos porque fundamentalmente están creadas por humanos. Y aquí tenemos una segunda conclusión: A partir de nuestro ser primitivo y nuestros comportamientos más básicos, utilizamos las redes sociales para lo que el creador de cada red quiere que la usemos.

Dicho lo anterior, podemos hacer una radiografía elemental de la necesidad que cada creador vio como oportunidad de explotar algo en nuestro ser primitivo.

 

 

Está claro que las redes sociales son canales innovadores en cuanto a la forma. La usabilidad y su diseño de experiencia de usuario es simple desde lo funcional y permite por el estado de conectividad en el que vivimos, que sean masivas y de alcance global. Sin embargo el impacto que tienen más allá de lo funcional, es que conceptualmente cada una de esas redes responde sociológica y psicológicamente a nuestra naturaleza más primitiva.

Seguimos siendo los mismos, pero con diferentes recursos tecnológicos. Eso es lo que nos llena, lo que nos mueve y lo que nos seduce, nuestro instinto. Está muy marcado que las redes más utilizadas en el mundo son aquellas que contemplan su acción en un atributo de nuestra naturaleza como ser humano. De igual manera está muy marcado, que aquellos proyectos que no nacen en torno a lo anterior, son propuestas simplemente inviables. Todo lo que funciona e impacta digitalmente, es porque impacta en nuestro instinto primitivo.

Redes Sociales, la nueva sección basura de los noticieros

El perrito que habla, el gatito que canta, el bebé que arruga la cara o el baile de alguna famosa con más seguidores que neuronas, son los típicos contenidos que aquellos genios del periodismo priorizan hoy en día y ofrecen como contenido informativo relevante sobre las redes sociales en los medios de comunicación más importantes de Colombia.

Prácticamente todos los espacios informativos de nuestro país cuentan con una sección relativamente nueva que apunta hacia “lo que pasa en las redes” y que trata de mostrarle a los televidentes, oyentes o usuarios, los contenidos más virales del momento. Contenidos que dicho sea de paso, ya son conocidos, comentados y compartidos por esos usuarios mucho antes de verlos en las noticias, porque precisamente son virales y se despliegan en los canales sociales de manera inmediata.

Esta nueva tendencia de mostrar el “contenido viral del momento” en los noticias, tiene problemas más serios, más allá del tema de la redundancia o el reencauche. Uno de esos problemas, quizá el más grave, es el de la trivialidad editorial y la falta de criterio periodístico.

El impacto que tienen hoy en día las plataformas sociales en la economía global, en la estructura social del mundo y en nuestra propia cotidianidad, es muy profundo. Hay millones de personas detrás de estas aplicaciones buscando efectos positivos para la transformación del planeta a partir de la innovación.

La tecnología volcada hacia el servicio, la educación, el aprendizaje y también los innegables avances en marketing digital son temas que en los países de primer mundo son parte fundamental de la agenda de medios, y son tratados con periodismo y periodistas especializados y de calidad. Sin embargo, en el periodismo colombiano, el tema “Redes Sociales” se maneja de otra manera.

Basta con dos “pelaos” que publiquen una encuesta y busquen contenidos chistosos, tiernos y triviales en Instagram, Facebook o Twitter (Porque entre otras cosas, las otras redes sociales no existen para los medios de comunicación en Colombia). Después esos mismos semi-periodistas redactan un párrafo de contexto y mandan a quien presenta. Y aquí otro el problema, el tono o lenguaje que se le da a la sección.

Generalmente una mujer hermosa, con una voz cautivadora, sonrisa contagiosa y en algunos casos con atuendos que resaltan sus mejores atributos físicos, aparece justo antes de las noticias de “chismes”, y entre risas nos cuenta que el video de un beso entre dos cantantes tiene más de 5 millones de reproducciones. Que un lindo perrito monta bicicleta. Que si el vestido es azul o blanco… o cualquier otra cosa sin sentido mínimo de periodismo. Y aquí me pregunto muy seriamente…

¿Acaso no hay información sobre el mundo de las redes sociales con relevancia, impacto social, económico y que aporte?

¿Acaso no hay personajes innovando, desarrollando contenidos sociales, nuevas redes o espacios con efectos gratificantes en la sociedad para hacerles una nota o entrevista?

¿Acaso no hay todos los santos días conferencias y eventos de investigación o académicos con impacto en las redes sociales en donde nacen ideas que cambian el mundo?

¿Acaso no hay movimientos económicos y negocios multimillonarios que giran en torno a las redes sociales?

¿Acaso no hay actualizaciones, cambios, novedades y proyecciones sobre cada red social?

¿Acaso no hay margen para enseñar a los niños sobre el uso responsable de las redes sociales?

¿Acaso no hay un espacio para guiar y dar tips a personas no tan familiarizadas con las redes sociales?

¿Acaso los cientos de miles de profesionales que trabajamos en redes sociales, marketing digital y otros entornos de uso digital, no merecemos que esta labor se muestre como es y no como algo trivial y poco serio?… Todas las respuestas son obvias y llevan a lo mismo.

El periodismo colombiano evidencia una preocupante ignorancia y un desinterés por las profundidades técnicas, funcionales, económicas y operativas de las redes sociales y los entornos digitales en general.  Y lo más preocupante es que esos mismos medios son responsables en cierta medida del erróneo concepto y el uso banal que la sociedad colombiana tiene sobre las redes sociales, tanto en ámbitos culturales como académicos.

Cada quien usa sus redes sociales como quiera, pero sin duda el comportamiento individual en estos espacios está inducido en más del 80% por el comportamiento colectivo. Es por eso que si los colombianos usamos más las redes sociales para replicar memes y perder el tiempo viendo el último video de Greeicy Rendón, que para compartir la última investigación de la Universidad Nacional, también es culpa de los medios y su sección de “Redes Basura”.

5 razones por las que Facebook está en crisis

Suena extraño pero es real. Facebook, la red social con más usuarios del mundo atraviesa una crisis que tiene preocupados a sus directivos. A pesar de contar con casi 2 mil millones de usuarios, algo así como el 25% de toda la población mundial, se encuentra en un escenario en el que temía estar.

1. Los usuarios cada vez comparten menos su vida personal

La revista gringa sobre negocios “Inc.” publicó hace dos años un artículo titulado “Lo peor que le puede pasar a Facebook ya está sucediendo“. En este post, el periodista Jeff Bercovici desglosó un informe presentado por “The Information” en el que se revelaron datos críticos sobre el gigante de las redes.

  • El intercambio de datos compartidos, es decir, mensajes e imágenes de lo propios usuarios, cayó un 21% desde el 2014 hasta el 2015, contribuyendo a una disminución del 5,5% en el intercambio total.
  • Más del 60% de los usuarios no comparte contenidos personales en una semana.

Esto básicamente refleja que las dinámicas sobre los contenidos en Facebook las están cambiando los usuarios y no lo que propone la red. A medida que los usuarios ven en su muro cada vez menos contenidos personales de sus círculos de amigos, menos comparten sus propios contenidos personales. El algoritmo de clasificación de contenidos priorizó durante muchos años las publicaciones relevantes que generalmente son de grandes medios o cuentas de referencia, por lo que los contenidos del usuario normal perdían relevancia. Desde 2016 el algoritmo cambió, pero los resultados no. Cada vez el contenido del usuario de a pie es menos visible.

2. Saturación de anuncios y publicidad

Durante la presentación de los resultados del segundo trimestre del año 2016, Facebook reconoció que el newsfeed de cada usuario se está quedando sin espacio a causa de los anuncios y publicidad.  “Una de nuestras preocupaciones es asegurarnos de que la experiencia en el newsfeed de cada usuario tenga un correcto equilibrio entre el contenido orgánico y el publicitario” dijo el director financiero de Facebook, Dave Wehner.

La red social decidió desde el año pasado cambiar su estrategia de publicidad y fortaleció las ventas de publicidad en Instagram y otros espacios. Según informa Business Insider, Facebook tiene como futuro inmediato la venta de anuncios en Messenger, WhatsApp y Oculus. Actualmente la compañía también vende anuncios para aplicaciones de terceros a través de su red publicitaria Facebook Audience Network, como otra de las variantes. Sin embargo los anuncios siguen siendo el principal centro de atención visual dentro de la experiencia de navegación de los usuarios, algo que también está comenzando a sufrir Google. (No soy amigo del SEM, pero lo necesito)

3. Facebook pierde usuarios jovenes

Los resultados de eMarketer de agosto de 2017 revelan que Facebook perdió el 3,4% de usuarios adolescentes. Usuarios entre 12 y 17 años que están prefiriendo espacios más visuales como Instagram y Snapchat. Este porcentaje se suma al 1.2% de usuarios de la misma franja de edad que se fueron de la red en 2016, lo que representa una baja de 4.4% de adolescentes en Facebook durante los últimos dos años.

Esta tendencia seguirá la misma curva para 2018, algo que tiene muy preocupados a los creativos de la red. “los jóvenes que quedan en Facebook suelen participar menos, se ‘loguean’ menos y pasan menos tiempo en la plataforma”, cuenta Oscar Orozco, de eMarketer. Lo anterior no representa que Facebook dejará de ser la red más utilizada del mundo, ni mucho menos, pero si es algo que preocupa, y mucho, a los directivos de la empresa.

Mark Zuckerberg, creador de Facebook

4. Facebook pagará cada vez más impuestos en todo el mundo

Después de que Reino Unido impusiera a Facebook el pago de impuestos sobre beneficios obtenidos en dicho país, se le vino a la red social una seguidilla de imposiciones por parte de otros países que han cambiado sus procesos fiscales.

Hay en marcha un proyecto ley en la Unión Europea por el cual se obliga a las empresas multinacionales como Google, Facebook y Amazon a revelar lo que ganan y cuánto pagan de impuestos en la Unión Europea. En Colombia, Perú y en varios países de suramérica y otras latitudes también están adoptando medidas similares con respecto a impuestos.

Lo anterior marcará una diferencia importante entre los gastos fiscales que el portal californiano pagaba con respecto a lo que tendrá que pagar en el mundo por concepto de impuestos de ahora en adelante.

5. Messenger sigue sin pegar

Cada vez la utilizan menos usuarios. El sistema de chat integrado a Facebook pierde terreno cada día que pasa y hoy es usado solo por cada 3 de 10 cuentas. La plataforma Messenger no ofrece diferencia y por lo contrario cada vez está más lejos de otros aplicativos de transferencia de mensaje. Además la política de trasladar los anuncios desde el newsfeed de los usuarios a los chats resultó un mal experimento. Muchos de los usuarios australianos y tailandeses (paises donde se iniciaron las pruebas) eliminaron la aplicación y manifestaron inconformidad en sus redes sociales.

Este proyecto de Messenger le costó a la empresa estadounidense más de 7 millones de dólares y aún no obtiene las gratificaciones que se esperaban, tanto para los usuarios como para Facebook. De manera que es una piedra en el zapato que hace hueco cada año para Zuckerberg.

Si bien todos estos temas son preocupantes, ninguna de estas razones es suficiente para que Facebook afronte una crisis profunda como empresa a nivel económico, y a nivel de concepto han demostrado durante los 13 años que tienen en red que son capaces de corregir y ajustar. Sin embargo una megacorporación como esta se viene encontrando durante los últimos años con problemas cada vez más serios y que pueden poner en jaque el proyecto en un eventual descuido. Los directivos de Facebook tendrán un 2018 lleno de retos.

Leer atrapa, escribir libera

Para la RAE, leer es pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados. Parece una definición de algo mecánico, simple y hasta trivial. Tan fría como la definición que la misma institución cultural le da a escribir, acción que describe como el representar palabras o ideas a través de letras u otros signos trazados en papel u otra superficie.

Científicamente, cuando leemos nuestro cerebro recrea o recuerda objetos que se asemejan a la descripción que acabamos de leer. La corteza visual se encarga de construir escenarios y las regiones motoras del cerebro comienzan a simular todo en tu cuerpo y cabeza. De manera que está comprobado que al leer experimentas miedo, risa, curiosidad, frío, calor, alegría o incluso más allá, puedes experimentar deseos urgentes de hacer cosas específicas, según lo que leas. Si lees sobre cocina, seguramente te darán ganas de cocinar o comer. Escribir también activa mecanismos neuronales en simultáneo que estimulan de manera positiva las zonas del cerebro que se encargan de la memoria y también aquellas que nos ayudan en temas de motricidad.

En la medicina, está comprobado que leer aumenta la esperanza de vida ya que reduce el estrés en un 68%, mucho más que escuchar música. Y básicamente el 60% de las enfermedades actuales está negativamente influenciadas por el estrés, que aumenta en un 50% las enfermedades cerebrovasculares y en un 40% las enfermedades coronarias.  También hay estudios muy serios que revelan que leer detiene el deterioro cognitivo que viene con los años, además mejora el sueño y aumenta el coeficiente intelectual. Escribir por su parte, también influye en la mejora sustancial de la salud mental. Los psicólogos han descubierto que escribir ayuda a dejar de fumar, eleva la autoestima, reduce el estrés también y mejora el ánimo. Todo esto contribuye el mejoramiento del sistema inmune.

Leer y escribir tienen miles de beneficios para la humanidad, desde el punto en que lo mires, sea científico, médico, académico o el que sea, son dos acciones vitales para una sociedad como esta. Y justamente tú, que sí lo estás haciendo en este momento y que ya llegaste a este punto de esta publicación, quiero invitarte a que continúes. Voy a contarte lo que leer un poco y escribir de vez en cuando, ha hecho en mí.

Leer y escribir: Sensaciones personales

El país y el entorno en el que nací, no son buenos para las actividades de leer y escribir. Mi generación tampoco es de aquellas que lo veían como una obligación, mi trabajo y mis gustos, que son cosas embebidas de padres, familiares o referentes que uno tiene cuando es niño, tampoco me llevan a ver la lectura y la escritura como algo vital. Definitivamente no soy un lector empedernido, ni soy un escritor como tal.

Con el tiempo, y lo entendí porque he podido mirar atrás en mi vida, sobre todo en épocas de mucho dolor, descubrí que por alguna razón aquellas canciones que todos escribimos de adolescentes, aquellas hojas de niño y aquellos artículos en los que nos creemos el más experimentado periodista o el mejor escritor están directamente relacionadas con momentos duros y difíciles. Como si escribir en cada uno de esos momentos hubiera servido para liberar palabras y sentimientos.

De hecho, así fue. Cada momento duro de mi vida está marcado por un impulso raro de querer escribir, de lo que sea, pero escribir. Cada momento obviamente cargado de experiencias, temas, contextos, personas, colores, lugares y sobre todo años diferentes. Algunas veces escribiendo mejor o peor, con buena o mala ortografía, en papel o en un blog, con argumentos, fuentes, datos o simplemente “maricadas” que se van olvidando, pero definitivamente liberando mi cabeza de cosas muy fuertes, como la pérdida de un papá o un hijo. Escribir libera y no es una conjetura, es una realidad, lo he comprobado

Dentro de este ejercicio de mirar hacia atrás y buscar alguna relación entre leer y escribir, y en qué momentos de la vida se me dio por hacerlo, encontré que escribir siempre fue un segundo paso. Hubo un impulso previo y más cercano al hecho doloroso que es el de leer. Hace días, una conversación con mi esposa me llevó a recordar cuántos y cuáles son los libros que he leído y claro, recorriendo esos títulos y momentos, descubrí que coincidían perfectamente con los arrebatos de escribir, que a su vez estaban muy ligados a hechos que marcaron mi vida. Exigí la memoria para recordar fechas y comprobé que antes de liberarme, siempre hice duelos y esos duelos vienen marcados de algún o algunos libros que me acompañaron, me aliviaron y me atraparon en otro mundo más tranquilo, en medio de un contexto real complejo.

Tal vez, la primera que vez que me refugié en un libro y transformé algunos sentimientos negativos en escritos (no necesariamente relacionados literalmente con esos sentimientos), mi cerebro y cuerpo entendieron que era un buen mecanismo de cura y sin forzar nada, cada vez que vuelven los malos ratos, ellos mismos se encargan de activar los impulsos de leer y escribir.

No es algo comprobable, pero siento que si. Lo digo porque entre arrebato y arrebato de leer y escribir, pasan en mí varios años, ya que no tengo una vida que sea de tragedias todos los días. Sin embargo, últimamente he tratado de adaptar esos impulsos a situaciones más casuales y no tan límites, incluso a sensaciones positivas y funciona de igual manera. Leer atrapa y escribir libera.

No quiero terminar diciéndote que salgas obligatoriamente a comprar un libro y que omitas la visita a un psicólogo si estás pasando por malos ratos. No tienes que leer 10 horas semanales para prolongar tu esperanza de vida como los tailandeses, escribir mil hojas no te va pagar las deudas, ni debes esperar que un libro te quite un dolor profundo… Pero si, que de vez en cuando intentes buscar en escribir o leer, algo que quizá no encuentras con otras soluciones.

El desafío Starbucks de Howard Schultz

Debo decir que tenía el prejuicio de encontrarme con el típico libro “empresarial”, repleto de halagos hacia una marca y que lo único que deja es hastío. Pero al sumergirme en las palabras de Howard Schultz, CEO de Starbucks Coffee Company, a través de la pluma de Joanne Gordon, una excelente business writer, me encontré con consejos de la vida empresarial muy profundos.

El libro deja ver experiencias reales, dramáticas y gratificantes del día a día en Starbucks, una de las empresas de producto más conocidas en el planeta. Sin embargo, lo interesante de estas líneas, es precisamente que no la presenta así.  En “El Desafío Starbucks” nos reflejamos del algún modo todos aquellos que hemos decidido crear una marca y vivir por ella. Ver que una gigante tiene problemas como tu empresa o la mía, y que hay siempre una solución, es enriquecedor e inspirador.

La forma en la que se proponen soluciones para pérdidas de muchos millones de dólares, de problemas de reputación, de desorden en niveles de producción, de problemas en la gestión de personal y otros problemas del ámbito empresarial, son tan simples, que parecen ser resueltos únicamente con fórmulas de la vida, común y corriente.

Dejando la sensación que si somos pasionales, fieles, tercos en el buen sentido y hacemos todo con amor, correr el riesgo, nunca será peligroso. De hecho, parece que fuera todo lo contrario para Schultz, quien deja a mi juicio un consejo muy bonito en su libro, que trataré de resumir de la siguiente manera:

Si crees en algo, si de verdad crees en el fondo de tu corazón que puedes dar o ser el mejor en algo y quizá no estás dando eso “mejor de ti” o haciendo el “mejor producto posible”, tienes que parar un minuto, correr el riesgo que implique parar, salirte del entorno y mirar todo desde afuera. Piensa más pasionalmente que con los números, porque sólo de esa manera encontrarás una solución natural y únicamente tuya. Solo así se puede plantear un camino a tu gusto y atractivo para ti.

La ecuación es simple, si un reto, problema o desafío, se plantea como una oportunidad para volcar toda tu pasión y divertirte buscando ese objetivo, seguramente el producto final tendrá lo mejor de ti. Será un producto mejor. ¿El mejor producto?… No sé. ¿Tu mejor producto?… Si. Y es más viable tener el mejor producto del mercado, evidentemente, si surge como tu mejor producto.

Finalmente es un libro recomendado para empresarios, personas curiosas por aprender sobre espíritu de lucha y pasión, y claramente una obra muy romántica para los seguidores de Starbucks en el mundo.

Mi calificación sobre “El Desafío Starbucks” es de:

4/5

Ficha técnica del libro:

Título: El Desafío Starbucks
Autor(es): Howard Schultz y Howard Schultz
Editorial: Aguilar
Año: 2011
Páginas: 376 págs
ISBN: 9788403102071

No soy amigo del SEM, pero lo necesito

*SEM: Search Engine Marketing. Si como yo, eres una persona que no gusta de los atajos porque crees que la esencia del viaje es vivirlo y aprender de cada paso, entonces vas a entender mejor este post. En estas líneas trataré de sustentar la frase que le da título a esta publicación y que se refiere a los vacíos que como profesional encuentro en el concepto de SEM.

SEM: Definición y origen

Search Engine Marketing, es la práctica de pautar o invertir dinero en los buscadores para que tu sitio web aparezca de primero en las búsquedas relacionadas a tus acciones, productos o servicios.

Este concepto nace con la aplicación Adwords de Google en el año 2000, cuando el gigante de Internet decidió dejar atrás esa política de ser un buscador libre de publicidad y produjo una guerra de mercado en la que las grandes empresas sacan cada vez más ventaja y en la que Google es el principal beneficiado. Adwords es hoy la principal fuente de ingresos de la multinacional estadounidense, aportando cerca de 20 mil millones de dólares por año a sus arcas.

¿Cómo funciona el SEM?

Es una fórmula muy sencilla; el que más tiene es el que más paga para ser primero en las listas de búsqueda sobre palabras claves. Cómo tal el negocio de Google es vender palabras por tarifa dinámica y a modo de subasta. Y así, a medida que las empresas van pagando por ser rankeados con determinadas palabras, esas palabras van adquiriendo su propio valor.  De manera que se condiciona el orden de información que se muestra en las búsquedas en son de ¿Quién invirtió más por esas palabras?. Es literalmente así.

En la mayoría de aplicaciones SEM cada quien decide cómo y cuánto invierte en sus palabras claves. Los planes de pauta varían según las necesidades propias de la empresa y sobre todo del sector comercial en el que ésta se mueva. Pero en general en todas se tiene un monto para usar en un tiempo determinado, se divide entre días la inversión diaria según el monto y duración de campaña y pagas por cada click hacia la URL que tu decidas. Generalmente el tope de clicks es el mismo tope de gasto diario que tienes, de manera que una campaña para SEM es: “Quiero 1.000 visitas, pago 1.000 clicks”. El problema es la variable del costo de tus palabras claves. Como ya te comenté, depende el sector y qué tan valorizadas estén esas palabras para Google.

Y te tengo un dato amigo: Las grandes empresas de tu sector ya tienen el valor de las palabras claves que te interesan… En las nubes.

Vacíos del SEM

  • Definitivamente es una opción a la que le sacan más provecho, las grandes empresas.
  • Hacer SEM no mejora para nada el posicionamiento orgánico de tu sitio. Funciona mientras pagas y una vez dejas de pagar, simplemente desapareces de los primeros lugares. Un gran porcentaje de empresas pequeñas que hacen SEM, terminan descuidando el SEO por temas de tiempo y por creer que con SEM está resuelto el posicionamiento de mi sitio. En mi opinión, SEM es una variante de momentos para un plan estratégico de Marketing Digital, SEO no es una variante, es una necesidad continua.
  • En SEM los tema de los horarios, momentos y coyunturas comerciales son claves. Muchas veces las empresas destinan una cantidad para SEM, al pasar el tiempo de campaña se registraron visitas hacia nuestro URL, pero resulta que era en horarios o desde zonas geográficas poco útiles y el porcentaje de conversión es nulo. Lo que me lleva a asegurar que para hacer SEM, siempre vas a necesitar sacar un dinero extra para un profesional o una agencia. Gasto doble.
  • Dejar todo a manos del dinero, hace que la inversión SEM represente un amplio margen de fracaso ya que existe hoy en día exceso de competencia. Es un escenario saturado.
  • La limitante de caracteres, ya que generalmente se trabaja con 70-80 dependiendo la aplicación. Esto refuerza la necesidad de contar con la asesoría de un experto y además obligarnos a usar otras herramientas para hacer rastreo de comportamientos de búsquedas.
  • Una acción que está fuertemente condicionada por la competencia y su capacidad de inversión, debería al menos tener la posibilidad de indagar por datos e información básica sobre las campañas, clicks y efectos de ese competidor. Es cierto, confiamos en Google, pero… ¿Quién puede jurar con certeza que no nos está cañando en las subastas?
  • El sistema de cobro por click, no garantiza mucho. De hecho el alto grado de navegación rebote y la capacidad de acceso que hay en el planeta, hacen que en promedio un 20% de los clicks no sean conversiones. Igual Google te los cobra.
  • Pero sin duda el vacío más grande de SEM, es que si funciona, será perjudicial para tu negocio a largo plazo. ¿Cómo?… ¿Estás loco Piero?… Posiblemente yo estoy loco, pero los de Google obviamente no, ellos saben que mientras más éxito tengan tus campañas de adwords, más dependencia vas a tener de invertir. El peligro para tí es que comenzarás a ser parte de un círculo de aumento en el que Google te comenzará a elevar el valor de tus palabras y tu tendrás que ir invirtiendo cada vez más. Es decir, si te funciona, Google lo sabrá y te cobrará mucho más para que lo sigas haciendo. Por invertir, te condenas a invertir más.

Cuándo y cómo usar SEM

Más allá de los reparos, el Search Engine Marketing es algo que marca tendencia hoy y es muy útil si sabe utilizar y no se cae en los vacíos. Hay que ser conscientes de esa utilidad y saber leer las dinámicas de tu propio negocio.

Como ya te lo dije arriba, SEM es una simple acción de un plan mayor. Por lo que debes aprender a usarla a través de campañas puntuales, no es una herramienta de continuidad.

Necesitas ser especificó, tener claros los objetivos y resultados deseados. Debes conocer tu público y tenerlo claramente segmentado, saber qué es eso que ese público necesita en un momento determinado. Y más importante, debes tener un espacio web acorde con esa necesidad y optimizado con un lenguaje efectivo para ese público.

No sobra decir que en internet el 85% de los usuarios escanea contenidos, de manera que la propuesta gráfica influirá mucho en la conversión, una vez se haga el click desde el anuncio.

Para finalizar, el SEM es una herramienta con la que yo no comulgo, pero que si se convierte en necesaria en momentos determinados. Yo suelo hacer un mapeo de situaciones por año y planeo los momentos en que voy hacer campañas, otra veces la urgencia o la economía del negocio requiere una campaña. Todo dependerá de un plan de posicionamiento mayor.

Para cerrar con un ejemplo: Las universidades o instituciones académicas generalmente tienen claro cuándo hacer campañas. Usualmente hacen SEM en los dos momentos del año en que habilitan el proceso de inscripción y matrículas para líneas de pregrado.

Otras prefieren hacer pequeñas campañas durante todo el año para otros tipos de estudios, como posgrados, diplomados o cursos. Otras, las más grandes e importantes, gastan dinero en ambas situaciones, sin evaluar la rentabilidad, solo deciden hacerlo para competir. Todo depende de la chequera que se tenga, aunque en mi experiencia, insisto con no hacer del SEM una herramienta de uso continuo.

50 bancos de imágenes gratis

La importancia de las imágenes en los entornos digitales es indiscutible. El centro de atención visual de sitios web, redes sociales, mails, apps y otros espacios, especialmente en ámbitos empresariales, se reduce elementalmente en el impacto que tenga la fotografía.

Por esta razón aquí les comparto los 50 bancos de imágenes libres de derechos más importantes del mundo. Esencialmente aquí encontrarás imágenes para todas las temáticas; naturaleza, comida, negocios, personas, industria, paisajes, animales… Todo lo que buscas, está seguramente en estos repositorios.

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Planea una reunión de manera profesional con el marco de las 7P

Las sesiones o charlas en el trabajo suelen ser un dolor de cabeza para quien las organiza. Las distracciones, la improvisación y las dificultades no contempladas, pueden causar la sensación de pérdida de tiempo también para los asistentes. Lo anterior puedes solucionarlo utilizando el marco de las 7P. Un protocolo de orden de reuniones que facilita de la gestación, desarrollo y resultado de una reunión de trabajo, que te hará ver como un crack de la organización.

Las 7p´s son:

Propósito

Lo más importante en la planeación de una reunión es tener claramente definido el propósito: ¿Por qué nos vamos a reunir?, marcar el límite o alcance de la reunión garantizará que el tiempo a emplear se usará de manera correcta.

Personas

Haz una lista de los roles y/o cargos que necesitas tener en la reunión, según el propósito. Sin embargo, al momento de enviar la invitación es mejor nombrar directamente a todas las personas con una corta descripción, para que todos los asistentes tengan conocimiento previo antes de la reunión. Con esto ahorraremos tiempo en presentaciones personales.

Producto

A diferencia del propósito, el producto debe ser algo tangible. ¿Qué debe salir de la reunión?… ¿Será un documento con una idea condensada, un acta, un cronograma de trabajo, o una firma?

Proceso

Tiene que haber claridad con respecto a la metodología de la reunión. Aquí deberás conformar una agenda y definir la forma en que se desarrollará la actividad. ¿Qué ejercicios vamos a realizar?

Preparación

Las reuniones seguramente surgen de un antecedente, es por eso que antes de asistir a una, debes tener definidas las tareas previas (del organizador y/o de los asistentes). Tienes que garantizar que todos los asistentes hablen en el mismo idioma y por eso hay que hacer una investigación sobre el propósito y certificar que los asistentes la consulten o por lo menos conozcan detalles.

Precauciones Prácticas

Aquí está el punto más importante, en los detalles. El éxito de una reunión depende también del lugar, la duración y la hora en que se va desarrollar. Asegúrate de separar con tiempo los espacios y que éstos sean acordes con el propósito. También debes tener relacionados los elementos que se van a necesitar; internet, marcadores, post it´s, proyector, pc´s, tablero, comida, agua, etc.

Problemas

Debes preguntarte por los riesgos y amenazas de la reunión. Y por supuesto, prevenir que se den. ¿Alcanzará el tiempo?…  ¿Asistirán personas que tienen problemas o malos antecedentes entre sí?…  ¿Asistirán algunas personas que cuando se juntan se dispersan, los acomodamos separados?…

Planificar de esta manera no te debería llevar más de 20 minutos. Y será mucho mejor si realizas dibujos y escribes las ideas. Las 7P también sirven para planificar en grupo, y para escribir el plan en una pizarra.

Asegúrate de guardar el plan, y mirarlo antes de la reunión. En ocasiones es importante que todos los asistentes conozcan los detalles. No siempre saldrá perfecto, pero trabajar con este método inventado por James Macanufo dará la certeza de que planeaste de manera formal y facilitaste todo para buscar el propósito de manera profesional.